 | Estudios Biblicos: EL VERDADERO EVANGELIO |
pastorvaca escribió "¿Que es el VERDADERO EVANGELIO?
¿Qué es el Evangelio verdadero que predicó Jesús?
¿Predicó Pablo un evangelio diferente a los gentiles?
En el presente artículo, por fin, se ofrece la verdad incuestionable acerca del Reino de Dios.
ESTO CREEMOS Y ENSEÑAMOS EN "DISCIPULOS DE JESUS "
¿POR QUÉ tiene que haber tanta indecisión — tanta confusión — en cada fase de la vida hoy en día? La función de la religión debería ser la de señalar el camino. Sin embargo, en esto también solamente encontramos confusión de ideas — centenares de denominaciones y sectas religiosas, en una babilonia de discordias.
Aun en la religión del mundo occidental que profesa ser cristiano, encontramos sectas y denominaciones diferentes, Predicando una variedad de evangelios diferentes. Algunos designan su evangelio como «El Evangelio de Jesucristo». Otros llaman a su evangelio «El Evangelio de Salvación». Los hay quienes profesan «El Evangelio de Gracia», otros «El Evangelio del Reino». Y ahora surgen muchos otros con un moderno «Evangelio Social», en tanto que otros más llaman a su evangelio el «Mensaje de Israel».
¿Por qué han perdido ellos el ÚNICO Evangelio verdadero que Dios envió por medio de Jesucristo? ¿POR QUÉ?
¿Cuántos evangelios hay?
¿Da la mismo creer en cualquier evangelio? Escuche la respuesta del Dios Eterno, según fue inspirada en la carta de Pablo a los Gálatas el capítulo uno, versículos 8 y 9:
«Mas si aún nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema». Anatema significa maldición. Y el que predica otro evangelio tiene doble maldición porque el siguiente versículo dice: «Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema».
Entonces, ¿por qué el mundo ha perdido de vista ese evangelio? ¿Por qué cree la gente evangelios distintos hoy en día?
Esta es una situación pasmosa, increíble. Debiera hacer que usted se estremezca y lo saque de su indiferencia pasiva. ¡Está en juego SU eternidad! No se trata de una cuestión baladí y sin importancia.
Jesucristo dijo que es necesario creer el Evangelio para ser salvo. Sin embargo, en la actualidad, los muchos — los centenares de millones — ¡no saben qué es ese Evangelio! Antes de partir Cristo dijo a sus apóstoles, al enviarlos como sus ministros para edificar su Iglesia: «Id por todo el mundo y predicad el evangelio». Tal era la misión de ellos: predicar EL Evangelio.
Luego Jesús añadió: «El que creyere y fuere bautizado será salvo; mas el que no creyere, será condenado» (Marcos 16:16). Note esto: Jesús dijo: «El que creyere» ¿que creyere qué? Lo que ellos predicaran, claro está — ¡el Evangelio! No un evangelio. No cualquier evangelio. ¡EL Evangelio! Según la autoridad de Jesucristo, es necesario creer ese mismo Evangelio para ser salvo. Pero para creer el verdadero Evangelio, es preciso que sepamos qué es.
Ahora bien, ¿con quién, y de dónde y para quién se originó el verdadero Evangelio? ¡Se originó con Cristo? ¡No, no fue con Cristo!
El mensaje enviado del cielo
Dios el Padre había prometido enviar del cielo a este mundo un mensajero que portaría un mensaje procedente de Él — de Dios el Padre. Tal promesa estaba inscrita en Malaquías 3:1: «He aquí envío mi mensajero, el cual preparará el camino delante de mí» y ese mensajero, como se explica en Marcos 1:2, fue Juan el Bautista quien preparó el camino delante de Jesucristo, «y vendrá súbitamente a su templo el Señor a quien vosotros buscáis y el ángel [mensajero] del pacto, a quien deseáis vosotros».
El primer sermón mediante el cual Dios permitió que el Evangelio fuese predicado a los gentiles, cuando Pedro fue enviado a la casa del gentil Cornelio según queda consignado en el capitulo 10 de Hechos, nos da direcciones explícitas para localizar el singular y único Evangelio verdadero. Abra su Biblia en Hechos 10:36-37. Quiero que lea esto con sus propios ojos. He aquí lo que dijo el inspirado Pedro: «Dios envió mensaje a los hijos de Israel, anunciando el evangelio de la paz por medio de Jesucristo; éste es el Señor de todos. Vosotros sabéis lo que se divulgó por toda Judea, comenzando desde Galilea, después del bautismo que predicó Juan».
¿Cuál evangelio predicó Jesús?
Note cuidadosamente los siguientes puntos: 1) ¿Con quién se originó este Mensaje — este Evangelio? Pedro dijo: «Dios envió mensaje» 2) ¿a quién lo envió Dios? Pedro dijo: «a los hijos de Israel». Aunque en esta ocasión, diez años más tarde, ese mismo Evangelio estaba siendo expuesto a los gentiles de todas las naciones, originalmente fue enviado a los hijos de Israel, por Dios el Padre. Este Evangelio no lo originó Jesucristo, ni Pedro, ni el Apóstol Pablo. ¡Fue enviado por Dios, el Padre de Jesucristo! 3) ¿Por medio de quién fue enviado? ¿Quién era el Mensajero divino que trajo y predicó el mensaje? Pedro dijo: «por Jesucristo». Jesús fue el Mensajero divino. Malaquías lo llamó el Mensajero del pacto. Por lo tanto, ese mensaje es el Mensaje del Nuevo Pacto, porque Moisés era el mediador del Antiguo Pacto y Cristo el del Nuevo, como lo afirman muchas escrituras. Este mensaje es, por lo tanto, el Evangelio del Nuevo Testamento. Y 4) ¿dónde fue éste predicado primeramente? ¿Hacia qué ubicación geográfica nos dirigimos para hallar su principio? Pedro dijo: «comenzando desde Galilea». Sí Galilea es entonces el lugar donde fue predicado por primera vez. ¡No Jerusalén! ¡Galilea!
¿Cuándo empezó Jesús a predicar este particular Evangelio en Galilea? Pedro dijo: «después del bautismo que predicó Juan». Por lo tanto, el verdadero Evangelio del Nuevo Pacto no empezó con Juan el Bautista, sino después de que Juan terminó su ministerio bautismal.
Así que estas bien definidas directrices nos llevan directamente al primer capítulo de Marcos. El primer versículo nos dice que éste es el registro del principio del Evangelio de Jesucristo. Luego relata el ministerio bautismal de Juan predicando, NO el Evangelio, sino «el bautismo de arrepentimiento», que prepara el camino para el Evangelio que el Dios viviente envió por medio de Jesucristo.
Y luego llegamos a los versículos 14 y 15: «Después que Juan fue encarcelado» — allí se nos dice exactamente cuándo comenzó la predicación del verdadero Evangelio — «JESÚS» — allí está el Mensajero divino por medio de quien Dios lo envió — «vino a Galilea» la ubicación geográfica precisa. De manera que ahora tenemos el tiempo, los Israelitas que residían ahí a quienes Dios envió el Mensaje, el lugar y el Mensajero — así que encontramos que lo que Cristo predicó aquí, no fue sino el ÚNICO Evangelio verdadero.
Y ¿qué leemos? «Jesús vino a Galilea predicando el Evangelio del Reino de Dios, y diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el Reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio».
¡Nótelo! Jesús dijo, «Creed en el Evangelio»!
Ahora bien, ¿a qué Evangelio se refiere? Simplemente al que Él estaba
proclamando — «el Evangelio del Reino de Dios».
¿Qué hay acerca del Evangelio de Jesucristo?
Pero si el único Evangelio verdadero es el Evangelio del Reino de Dios, ¿qué hay acerca del Evangelio de Jesucristo? ¿Es ese un evangelio falso? De ninguna manera. El Evangelio de Jesucristo es el Evangelio que Él trajo como Mensajero de Dios — el Evangelio que Él proclamó es el Evangelio del Reino de Dios.
El Evangelio de Jesucristo NO es el evangelio del hombre acerca de la persona de Cristo. Es el Evangelio de Cristo — el Evangelio que Jesús predicó — el Evangelio que Dios envió por mediación de Cristo, y por ello en las Sagradas Escrituras se le nombra también el Evangelio de Dios — Su Mensaje — Sus Buenas Noticias que envió a través de Jesucristo. Así, pues, el Evangelio de Jesucristo es el Evangelio que Cristo trajo de parte de Dios el Evangelio que Él proclamó.
Hoy en día oímos mucho acerca de la persona de Jesucristo limitando el mensaje solamente a las cosas referentes a Jesús lo que Él hizo. Y por esto, hay millones que creen EN Cristo, ¡pero no creen A Cristo! empero el Evangelio de Jesús ES SU MENSAJE.
Sin embargo, no fue de Él, sino de su Padre, quien lo envió; como lo dijera Jesús mismo. En Juan 12:49-50 leemos: «Porque yo no he hablado por mi propia cuenta; el Padre que me envió, ÉL me dio mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar. Y sé que Su mandamiento es vida eterna. Así pues, lo que yo hablo, lo hablo cómo el Padre me lo ha dicho». Sí, el Padre envió a Jesús, quien portaba un Mensaje que es en sí un Anuncio o Pronóstico del Reino de Dios. Jesús es el portavoz de Dios — el Verbo que fue hecho carne y habitó y enseñó sobre la tierra. En Juan 14:24 Jesús dice: «La palabra que habéis oído NO ES MIA, sino del Padre que me envió».
Y, descriptiva de la religión del Antiguo Testamento así como del Evangelio del Nuevo, está consignada en Lucas 16:16: «La ley y los profetas eran hasta Juan; desde entonces el Reino de Dios es anunciado».
¿Qué es el Reino de Dios?
Y con todo, hay algunos en esta era moderna de muchos credos religiosos que creen que el Evangelio del Reino de Dios no es para esta época — este tiempo de gracia del Nuevo Testamento. Ellos repudian y , por lo tanto, no creen el Evangelio verdadero como lo ordenó Jesús; y de ese modo rechazan las condiciones para la salvación, diciendo que el Evangelio del Reino es un Evangelio para algún futuro. Pero como dijera el Apóstol Pablo a los Tesalonicenses, «no quiero que seáis ignorantes del único Evangelio que puede darnos vida eterna».
Hubo un tiempo definido para el principio del Evangelio — desde Juan. La ley y los profetas fueron hasta Juan. Desde el ministerio preparatorio especial de Juan, el Reino de Dios es predicado. Hubo un tiempo definido para el principio de este Evangelio del Nuevo Testamento. Y después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea diciendo: «El tiempo se ha cumplido» y predicaba el Evangelio.
¿Y qué es, entonces, ese Evangelio?
La palabra evangelio significa buenas nuevas o buenas noticias. Diariamente leemos las noticias de los sucesos mundiales — en su mayoría malas noticias. Vivimos en un mundo atribulado y en caos, y las mejores noticias que usted puede escuchar en la hora presente, o en cualquier otra hora, son las Buenas Nuevas o sea el Anuncio del Reino Dios.
Pero ¿qué es un reino? Principalmente, es un gobierno — una nación y el gobierno que la rige. Y especialmente en este sentido bíblico existe la acepción dual de la nación, incluyendo todos sus súbditos o ciudadanos y el sistema de gobierno que la rige. Repetimos — según se acostumbra en las descripciones bíblicas, un Reino es a menudo una familia que tuvo su principio en un solo individuo y creció hasta convertirse en una nación.
Se requieren cuatro cosas para constituir un reino. 1) El territorio, con su ubicación específica y los linderos definidos, con 2) un rey o gobernador supremo o agente gubernamental, gobernando sobre 3) súbditos o ciudadanos dentro de esa jurisdicción territorial y, 4) leyes y una forma de gobierno. Si excluimos cualquier de estos requisitos vitales, no tenemos, y no podemos creer, el Evangelio verdadero para esta era. Tenemos que saber si en verdad el Reino de Dios está aquí ahora, o vendrá más tarde; si en verdad su territorio es la tierra, o el cielo; si es un reino literal integrado por humanos mortales, o un reino de seres inmortales; si es literal o figurado, real o imaginario. ¡Y en muchas de estas cosas, la más de la gente está del todo confundida!
Pero ¿qué decir acerca del Evangelio de Gracia — del Evangelio de Salvación?
Nacidos dentro del Reino
Tome nota que cuando Nicodemo vino a Jesús secretamente, según queda inscrito en el capítulo 3 de Juan, Jesús le dijo: «De cierto de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el Reino de Dios». Cristo estaba proclamando el Reino de Dios — explicando una de las fases más importantes del mismo, como escribió Pablo a la Iglesia en Corinto (1 Corintios 15), carne y sangre — es decir los humanos mortales — no pueden entrar en el Reino de Dios.
La Iglesia, pues, no puede ser el Reino de Dios, ya que está compuesta de humanos mortales — seres de carne y sangre. No es, tampoco, una cosa vaga o «etérea» que ha de «ser establecida en el corazón de los hombres».
Jesús prosiguió para demostrar a Nicodemo que los que somos nacidos de la carne somos carne — simplemente carne y sangre mortales. Así nacimos — humanos — mortales. Pero es posible nacer de nuevo — esta vez no como infantes mortales compuestos de carne y sangre, sino nacidos del Espíritu.
Ahora, en el capítulo cuatro de Juan leemos que Dios es espíritu. El Reino de Dios está compuesto de aquellos que son nacidos de Dios. Y como se explicó previamente, Dios no es nada más una persona, sino que «Elohim», la palabra hebrea que en español se traduce «Dios», lo describe como una familia de varias personas — una sola familia o reino, pero compuesta de más de una persona.
Existe el reino mineral — el reino vegetal — el reino animal — el reino humano. La Biblia revela también un reino angélico, creado por Dios y compuesto de espíritu, no de materia. Y luego, muy por encima de todo, está el Reino creador — o, en otras palabras, ¡el Reino de Dios! EL TODOPODEROSO SE ESTÁ REPRODUCIENDO A SI MISMO. Dios creó al hombre a su imagen, a fin de que el hombre pudiera ser impregnado, engendrado, por el Espíritu mismo de Dios, y luego, por medio de una resurrección, nacer como una persona inmortal compuesta de espíritu, dentro del Reino de Dios. El Apóstol Pablo explicó claramente a los corintios que la carne y la sangre mortal no pueden heredar, o entrar en el Reino de Dios, pero mediante la resurrección los que sean engendrados por el Espíritu Santo de Dios, durante esta vida mortal, revestirán su mortalidad de inmortalidad, y los resucitados serán como Dios mismo, INMORTALES, INCORRUPTIBLES, literalmente NACIDOS del Espíritu de Dios dentro de la Familia de Dios (1 Co. 15:50-54).
Condiciones de entrada
Ahora bien, ¿cómo podemos entrar en ese glorioso Reino? Jesús vino predicando el Evangelio del Reino de Dios, y diciendo: «arrepentíos» y «creed en el evangelio».
Solamente tenemos que hacer dos cosas — arrepentirnos y creer. Creer significa creer el Evangelio y eso implica creer en Jesucristo, el Rey del Reino de Dios, y futuro Rey de reyes que ejercerá dominio sobre todas las familias de la tierra. Eso significa creer en Él como Salvador personal, como Sumo Sacerdote ahora, y como futuro REY.
Pero arrepentirnos es cambiar completamente nuestra forma de pensar en lo que respecta al pecado. Y el pecado es la transgresión de la ley — la Ley de Dios por medio de la cual Dios gobierna el Reino (1 de Juan 3:4).
El arrepentimiento significa un cambio total de mente y de vida. Significa que nos arrepentimos de transgredir el gobierno, la voluntad, las Leyes de Dios. ¿Qué respondió Jesús al joven rico que le preguntó qué debía hacer para heredar la vida eterna? Él dijo: «Si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos» (Mateo 19:17). Entonces procedió a demostrar que se refería a los Diez Mandamientos, la gran Ley Espiritual de Dios, extractando, en principio, el deber total del vivir en justicia. Dicha ley es un camino de vida, y ¡un camino contrario a la naturaleza humana y a los caminos y costumbres de este mundo! Es la Ley básica y espiritual, el camino de vida, del Reino de Dios — el camino que conduce a la paz mental, a la paz del mundo, a la felicidad, la prosperidad y el gozo — el CAMINO a la vida eterna.
El Reino de Dios predicado HOY
Sí, JESÚS proclamó y enseñó el Evangelio del Reino de Dios. Pero al edificar su Iglesia, ¿encomendó Él a sus ministros que predicaran este mismo Evangelio? Veamos lo que dicen las Sagradas Escrituras al respecto.
Lucas 9:1-2: «Habiendo reunido a sus doce discípulos... los envió a predicar el reino de Dios».
Lucas 10:1, 2, 9: «Después de estas cosas, designó el Señor también a otros setenta, a quienes envió de dos en dos delante de él a toda ciudad y lugar a donde él había de ir. Y les decía... sanad a los enfermos que en ella haya, y decidles: Se ha acercado a vosotros el Reino de Dios».
En la oración modelo de Jesús, comúnmente conocida como el «Padre Nuestro», Él dijo: «venga tu reino» — lo cual implica que ese reino no estaba aquí pero Él nos enseñó a pedir que viniera dicho Reino — porque su Reino, y nada más, traerá paz y felicidad a esta tierra enferma de pecado y hastiada de guerras. «Venga tu Reino HÁGASE TU VOLUNTAD como en el cielo así también en la Tierra». La voluntad y el Plan del PADRE.
¿Qué evangelio predicaron los primeros evangelistas al propagar primero la «fe que fue una vez entregada»? ¿Cómo cumplió su comisión la Iglesia Apostólica?
Note lo que dice acerca de la predicación de Felipe en Samaria, Hechos 8:12: «Pero cuando creyeron a Felipe que anunciaba el Evangelio del Reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres». Felipe predicaba las cosas concernientes al REINO DE DIOS.
Y ¿Pablo? Hechos 20:25, 21: «He pasado predicando EL REINO DE DIOS... testificando a judíos y a gentiles acerca del arrepentimiento para con Dios, y de la fe en nuestro Señor Jesucristo».
Y note cuál fue el Evangelio que Pablo predicaba a los gentiles, después de que se apartó completamente de los judíos.
Hechos 28:30-31: «Y Pablo permaneció dos años enteros en una casa alquilada, y recibía a todos los que a él venían, predicando el Reino de Dios, y enseñando acerca del Señor Jesucristo».
Y para terminar, ¿qué Evangelio dijo Jesús que debería ser predicado HOY? Mateo 24:14, hablando del presente:
«Y será predicado este EVANGELIO DEL REINO en todo el mundo para testimonio» para TESTIMONIO — «a todas las naciones y entonces vendrá el fin» — el fin de esta era.
Bendiciones !!!
Nota: Este estudio proviene de:CHURCH OF GOD IN MIAMI
http://www.godschurch.org/index.html"
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