 | Estudios Biblicos: LA FIDELIDAD Y LA PROSPERIDAD |
pastorvaca escribió "EL PROPOSITO DE DIOS PARA SU PUEBLO
" Que GUARDES LOS MANDAMIENTOS de Jehova y sus estatutos, que yo te precribo hoy, para que TENGAS PROSPERIDAD "
Deuteronomio 10:13
¿Qué pide Dios de ti?
(Deuteronomio 10:12 - 11:32
INTRODUCCIÓN: Ciertas cosas –requisitos- son necesarios para
mantener cualquier relación. Los requisitos son necesarios para
mantener el orden y edificar un carácter fuerte. Por ejemplo, cuales
son los requisitos establecidos -¿qué tipo de conducta esperan- tus
padres, la escuela, el patrón, la esposa, el esposo, el vecino o el
gobierno? Nos volvemos personas más fuertes cuando cumplimos esos
requisitos. Pero antes de que podamos cumplirlos, debemos cuáles son
los requisitos.
Ésta era la gran preocupación de Moisés como líder de los israelitas.
Estaba preocupado de que los israelitas no entendieran los requisitos
de Dios. Pero, entender era completamente esencial, pues esos
requisitos determinarían su destino eterno. Si ellos cumplían los
requisitos de Dios, vivirían vidas victoriosas. Pero si fallaban,
nunca entrarían en la tierra prometida. Vivirían vidas derrotadas,
llegarían a estar esclavizados por el mundo. Vivirían vidas
inmorales, injustas, y corruptas y serían condenados al juicio eterno
por Dios. Por esta razón, Moisés tenía que asegurarse absolutamente
de que el pueblo entendía los requisitos de Dios.
PROPOSICION: Éste es el tema de este gran pasaje de la Escritura:
¿Qué pide Dios de ti?
1.- COMPLETA FIDELIDAD AL SEÑOR (10:12-15)
Para construir cualquier relación, la fidelidad es una necesidad
absoluta. Dentro del matrimonio, una completa fidelidad es esencial.
La amistad requiere fidelidad. El jefe de alguien o su trabajo
requiere fidelidad. Un estudiante debe ser fiel a su escuela para
afianzar una educación. Las naciones requieren fidelidad. Todo
ciudadano empeña su fidelidad a la bandera de su país, para
defenderla de otras naciones que quieran invadirla. El punto es
claro: la fidelidad es una necesidad absoluta para construir
cualquier relación fuerte. Dios quiere una relación fuerte con Su
pueblo; por consiguiente, Él exige la fidelidad de Su pueblo.
1.1.- La fidelidad es una necesidad absoluta:
Moisés gritó, debemos fidelidad plena al SEÑOR. Pero ¿qué significa
fidelidad completa? ¿Qué es exactamente lo que el SEÑOR demanda?
(10:12-13)
a.- Debemos temer al SEÑOR (10:12): Temer significa
reverenciar, honrar, tener en alta estima hasta el punto de rendirle
culto. También quiere decir respetar la justicia y el juicio de Dios,
saber que debemos retroceder y hacer cualquier cosa necesaria para
escapar a Su juicio. El que empeña su fidelidad al SEÑOR es una
persona que le teme de verdad.
b.- Debemos caminar en los caminos de Dios (10:12):
Hay muchos caminos en la vida que una persona puede tomar. Está el
camino de la mundanalidad y la carne; el de la codicia y las
posesiones; el de las drogas y el alcohol; el de la delincuencia y
la violencia; el del orgullo y la incredulidad; el de la religión y
el culto falso. Hay muchos, muchos caminos a lo largo de esta vida.
Una persona puede comprometer su vida, su caminar a casi todo. Pero
Dios demanda que caminemos en todos Sus caminos, que dediquemos
totalmente nuestras vidas a Él, que nos comprometamos sinceramente
en Su camino. Debemos nuestra completa devoción a Él.
c.- Debemos amar al SEÑOR (10:12): Amar a Dios
significa adorarle; que Él es lo más precioso en la vida para
nosotros y queremos una relación profunda, intensa, íntima con Él;
que estamos consagrados a Él y que lo tenemos tan cerca en nuestros
corazones; que confiamos en Él y somos cautivados por Él; y que
tenemos un fervor hasta la muerte por estar cerca de Él. Esto es lo
que significa empeñar nuestra fidelidad al SEÑOR: nosotros le amamos.
d.- Debemos servir al SEÑOR con todo nuestro corazón
y alma (10:12): Servir a Dios quiere decir ministrar y suplir las
necesidades de las personas; necesidades como la comida, refugio y
ropa. También servir a Dios quiere decir testificar fuertemente, dar
testimonio de Él. Una persona que empeña Su fidelidad al SEÑOR sirve
al SEÑOR con todo su corazón y alma.
e.- Debemos guardar, obedecer Sus mandamientos
(10:13): Empeñar fidelidad al SEÑOR significa obediencia, hacer lo
que Él ordena, guardar cada mandamiento.
1.2.- ¿Por qué Dios exige completa fidelidad?
¿Por qué el SEÑOR exige que le temamos, caminemos Sus caminos, le
amemos, le sirvamos, y guardemos Sus mandamientos? ¿Por qué empeñar
nuestra fidelidad al SEÑOR? Moisés respondió esta pregunta (10:14-
15)
a.- Porque Él es el Creador y Dueño del universo
(10:14): Dios creó el universo, la tierra y todos los cuerpos que se
mantienen en el espacio. Fue Dios quien estableció las leyes de
reproducción entre los hombres y los animales. Ésta es la razón por
la que Dios demanda que le demos nuestra obediencia.
b.- Porque Dios nos amó y nos escogió para ser Su
pueblo (10:15): El gran Dios y Creador del universo se humilló, bajó
para amarnos. Él Dueño de todo, tendió la mano y nos escogió para que
fuésemos Su pueblo, Su familia, Sus hijos adoptados. Por esta razón,
exige nuestra fidelidad (Lucas 9:23; Romanos 12:1-2; 1 Corintios
15:58; Exodo 32:29; Deuteronomio 6:5; Proverbios 3:5; 23:26; Salmo
119:2; Joel 2:12)
2.- CIRCUNCIDAR O CORTAR EL PECADO DEL CORAZÓN (10:16-19)
No sea terco. Usted debe ser operado, sufrir una "circuncisión
espiritual" (Colosenses 2:9-12) Los pecados de la vieja naturaleza y
de la vida vieja deben ser removidos. Este punto era de importancia
crítica. Moisés sabía esto. Él sabía que el juicio de Dios caería en
el pueblo, que nunca podrían permanecer en la tierra prometida si el
pecado permanecía en sus vidas. A menos que el pecado fuera
circuncidado, cortado de sus corazones, perderían las promesas de
Dios, perderían su heredad en la tierra prometida. Por esto, Moisés
advirtió al pueblo.
¿Por qué debemos circuncidar o cortar el pecado del corazón? Moisés
dijo el por qué. Porque Dios es Supremo, trascendente por encima de
todos. El SEÑOR tu Dios es Dios de dioses y SEÑOR de señores (10:17)
La idea es que Dios ejecutará justicia y juicio en el pueblo si
pecan. El desobediente, la persona que rompe los mandamientos de
Dios, será juzgada. Y notemos lo que Moisés declaró: Dios es
imparcial. Él no muestra ningún favoritismo ni acepta sobornos. Entre
los hombres, el adinerado puede comprar jueces y jurados para escapar
al juicio. Pero Dios nunca acepta sobornos. Ninguna persona puede
comprar Su favor para escapar del juicio. Al contrario, Dios defiende
al pobres y desvalido y ama al extranjero. Él provee para el
necesitado. En materia de justicia y juicio, Dios es imparcial. Éste
es el punto: debemos cortar el pecado de nuestros corazones. No
debemos negarnos a guardar y obedecer los mandamientos de Dios. Y
tratando con los pobres y necesitados, debemos seguir el ejemplo de
Dios: defenderlos y suplir sus necesidades (Efesios 4:24-32;
Colosenses 3:5-13)
¿Qué nos dice hoy el ritual de la circuncisión?
a.- Jesús ha realizado una circuncisión espiritual en los
creyentes, cortando la vieja naturaleza pecadora del creyente. Pero
Él corta más que sólo un pedazo de carne; Él realiza una cirugía
radical: corta el cuerpo entero de pecado, todo el pecado que el
creyente ha cometido y por el cual es culpable (Colosenses 2:11-12)
b.- La circuncisión –la verdadera circuncisión- es del
corazón, no de la carne. Dios nunca pensó que la circuncisión fuera
sólo un ritual, una señal física para decir que uno pertenecía al
pueblo de Dios. Sí, la circuncisión iba a ser una señal, pero una
señal de una verdad espiritual, una señal de que el corazón de una
persona pertenecía a Dios, una señal de que uno estaba siguiendo y
viviendo total y completamente para Dios (Romanos 2:28-29;
Deuteronomio 10:16; 30:6)
3.- MANTENERNOS CERCA DE DIOS (10:20-22)
Moisés dio dos razones por qué una persona debe mantenerse cerca de
Dios:
3.1.- Porque Él SEÑOR es tu alabanza, tu Dios (10:21)
Él te ha escogido y te ha apartado para que seas Su seguidor, y
tienes que clamar que eres un seguidor del SEÑOR. Como el SEÑOR es tu
Dios, Él es tu alabanza, el objeto de su devoción. Por consiguiente,
debes honrarle y alabarle, elevando Su nombre ante todos, los vecinos
inmorales e injustos que te rodean.
3.2.- Porque Dios ha hecho mucho por ti (10:21-22)
Dios te ha salvado de Egipto, de todas las esclavitudes y cargas de
este mundo. Es más, Dios está cumpliendo Sus promesas a ti (1
Corintios 15:58; Gálatas 5:1; Hebreos 10:22,23; Santiago 4:8;
Apocalipsis 3:3; Génesis 28:15; Éxodo 33:14; Salmo 16:8; 34:18;
73:28; 145:18; Jeremías 23:23)
4.- RECORDAR LAS BENDICIONES PASADAS (11:1-7)
Aprender de nuestro pasado nos ayudará a amar y obedecer a Dios.
Moisés exhortó al pueblo a recordar el poder de Dios, cómo Dios los
había salvado poderosamente y los había guiado. Enfocar experiencias
gloriosas del pasado nos animará a amar y obedecer Dios.
4.1.- Nota cómo Moisés exhortó al pueblo:
Él dijo que no fueron sus hijos los que experimentaron la disciplina,
la grandeza y el poder de Dios (11:2-4) No fueron sus hijos los que
experimentaron la salvación de Dios de Egipto, que vieron las señales
y las plagas (11:3) No fueron sus hijos los que dieron testimonio
del poder de Dios que destruyó al ejército que los siguió en el Mar
Rojo (11:4)
4.2.- Recuerda que has experimentado las grandes obras de
Dios (11:7)
a.- Dios nos ha salvado de Egipto, es decir, del
mundo con todas sus cargas y cadenas: nos ha salvado del pecado, la
condenación, el infierno por venir. Dios nos ha salvado
maravillosamente.
b.- Dios nos guía día a día a través de nuestro
caminar por el desierto de este mundo, dándonos una vida victoriosa.
Él nos da la capacidad para conquistar a todos los enemigos, todas
las pruebas y tentaciones de esta vida –que se esfuerzan por
destruirnos y dejarnos fuera de la tierra prometida, del cielo.
c.- Dios nos disciplina o castiga, nos corrige
cuando lo necesitamos para impedir que dañemos nuestro testimonio.
Dios ha hecho tanto por nosotros que le debemos nuestra obediencia.
Debemos amarle y obedecerle. Debemos recordar el pasado, todas las
cosas maravillosas que Él ha hecho por nosotros. Recordar el pasado
nos animará a amarle y obedecerle.
5.- GUARDAR TODOS LOS MANDAMIENTOS DE DIOS (11:8-15)
Moisés sabía que la obediencia era absolutamente esencial para que el
pueblo de Dios viviera vidas plenas y victoriosas. La victoria
dependía de la obediencia. A ningún creyente se le permitiría vivir
en la tierra de Dios a menos que obedeciera a Dios. Por esta razón,
Moisés exhortó al pueblo a guardar todos los mandamientos de Dios.
5.1.- Si obedecemos los mandamientos de Dios, seremos lo
suficientemente fuertes para conquistar la tierra prometida (11:8)
Cuando crucemos la tierra, Dios nos dará fuerzas para conquistar a
los enemigos que enfrentaremos. Marcharemos como conquistadores,
viviendo vidas victoriosas en la tierra. La obediencia nos hará
fuertes, asegurémonos la fuerza especial de Dios.
5.2.- Si guardan los mandamientos de Dios, vivirán largo
tiempo en la tierra prometida (11:9)
La idea es que los israelitas continuarían poseyendo la tierra
prometida y vivirían en ella. Pero si fueran infieles, desobedientes,
entonces otras naciones los conquistarían y los deportarían como
esclavos. La desobediencia causaría la pérdida de la tierra prometida.
5.3.- Si guardan los mandamientos de Dios, la tierra
prometida será bendecida y cuidada por Dios y sería fructífera (11:9-
12)
Dios se asegurará de que la tierra fluya leche y miel: La tierra no
será un desierto seco como Egipto que tenía que ser regado (11:10);
la tierra tendrá hermosas montañas y valles con suficiente lluvia que
proveerá agua más que suficiente para el pueblo, el ganado, y las
cosechas (11:11); la tierra será vigilada día tras día por Dios
(11:12) desde el principio del año hasta el fin.
5.4.- Debemos obedecer a Dios porque la obediencia es la
condición para recibir sus bendiciones en la tierra (11:14,15)
Si fielmente obedecemos a Dios con todo nuestro corazón y alma: El
enviará la lluvia a su tiempo (11:14); dará cosechas abundantes,
comida suficiente en los campos y viñas para Su pueblo y el ganado
(11:14-15); dará satisfacción, plenitud para el corazón humano
(11:15)
6.- GUARDARNOS DE CULTOS Y DIOSES FALSOS (11:16-17)
Muchas de las personas que rodeaban a los israelitas eran adoradores
que siguieron dioses falsos, dioses de su propia imaginación, ídolos.
Era necesario que Moisés advirtiera al pueblo contra la idolatría y
el culto falso. Había el peligro de que se dejaran incitar por sus
vecinos para unirse en su culto falso. Era una posibilidad real. Por
esta razón, debían ser advertidos. Si se volvían a la idolatría, el
juicio de Dios caería sobre ellos. La ira del Señor los quemaría y
sufrirían pérdida y escasez. El SEÑOR cerraría los cielos para que no
lloviera y la tierra no rendiría ningún producto. Habría sequedad y
ninguna siega y agua insuficiente para el ganado. La gente y el
ganado perecerían pronto o estarían obligados a irse de la tierra,
buscando agua. El resultado sería muy trágico: perecerían, perderían
la tierra prometida (Deuteronomio 5:7,8)
Sólo el SEÑOR nuestro Dios es real. Él es el Dios verdadero y vivo,
que puede ayudarnos en tiempos de necesidad. Si no le adoramos,
entonces no tendremos ayuda. La ayuda del hombre es limitada. El
hombre no puede garantizarnos el brillo del sol ni la lluvia. El
hombre no puede garantizar el aire que respira siquiera. Y
ciertamente no puede garantizarnos la vida más allá de este mundo. A
lo sumo, la medicina puede extender nuestras vidas sólo unos pocos
años. Debemos, absolutamente debemos, guardarnos de la idolatría y
los cultos falsos. No debemos permitir que el culto falso de nuestros
vecinos influya en nosotros (Romanos 1:18, 21-25,; 1 Corintios 6:9-
10; Gálatas 5:19-21;
1 Juan 5:21; Apocalipsis 21:8; Levítico 26:1; Deuteronomio 7:25;
11:16; Isaías 42:8)
7.- SER DE TESTIMONIO Y TESTIFICAR DEL SEÑOR (11:18-21)
Esto era esencial para cuando los israelitas entraran y se
establecieran en la tierra prometida. Por esto, Moisés habló al
corazón del pueblo.
7.1.- Moisés le dijo al pueblo cómo ser testigos del SEÑOR
(11:18-20)
Tres pasos eran esenciales:
a.- El creyente debe guardar los mandamientos de
Dios en su corazón y en su mente (11:18) Debe estudiar y vivir la
Palabra de Dios, aprendiéndolos y memorizándolos (Romanos 10:8-10;
Colosenses 3:16; Deut. 6:6; 11:18; Job 23:12; Salmo 119:11, 47, 72,
97, 140)
b. El creyente debe enseñar a sus hijos los
mandamientos de Dios (11:19) No importa lo que haga a lo largo del
día, debe hablarle sobre los mandamientos de Dios. Educar a sus hijos
es esencial. La Palabra de Dios debe pasarse de generación a
generación. Además, los padres deben hacer de la Palabra de Dios
parte de sus vidas. Deben vivir la verdad ante sus hijos para que
vean la importancia de obedecer Dios. Por esta razón, el creyente
debe hablar constantemente los mandamientos cuando se sienta en casa,
cuando va por el camino, cuando se acuesta, y cuando se levanta.
Cuando los obedece, será un ejemplo vivo ante sus hijos (Juan 5:39;
20:31; 1 Corintios 10:11; Efesios 6:4; 2 Timoteo 1:5; 3:15; Tito 2:4;
1 Juan 5:13; Deuteronomio 6:6-7; Proverbios 22:6)
c. El creyente debe hacer de su hogar un testimonio
fuerte para el SEÑOR (11:20)
Debe escribir los mandamientos en el frente de su casa y en sus
puertas. Cuando los vecinos piensen o hablen de su hogar, el
pensamiento dominante va a ser su testimonio por el SEÑOR, que
vivimos para el SEÑOR. Los vecinos sabrán que el creyente y su
familia siguen los mandamientos de Dios.
(Hechos 4:20; 2 Timoteo 1:8; 1 Pedro 3:15; Salmo 66:16; 145:11;
Malaquías 3:16)
7.2.- Cuando el creyente tiene un testimonio fuerte y da
testimonio del SEÑOR: ¡Dios le promete que vivirá permanentemente,
mientras los cielos estén sobre la tierra (11:21)
¡Qué maravillosa promesa de Dios! (Mateo 6:20; 25:23; Juan 14:2-3; 2
Corintios 5:1; Hebreos 11:8-10; 11:13-16; 2 Pedro 3:10-13;
Apocalipsis 22:14)
8.- SER VICTORIOSO SOBRE TODOS TUS ENEMIGOS (11:22-25)
Dios te ha prometido heredar la tierra, prometió darte la victoria
sobre todos tus enemigos. Pero debes saber esto: la promesa es
condicional. Debes obedecer al SEÑOR y sólo a Él. Debes obedecer y
amar a Dios, andar en Sus caminos y aferrarte a Él. Si obedeces a
Dios, conquistarás y vencerás a todos tus enemigos no importa cuan
grandes o fuertes sean. El poder de Dios te permitirá conquistarlos.
Pero no sólo esto: conquistarás un gran territorio. Todo lugar que
pisen tus pies será tuyo. Mira los límites del territorio prometido a
Israel: desde el desierto del Líbano, y del Río
Éufrates hasta el mar occidental (Mar Mediterráneo) (11:24) Dios
prometió que los israelitas serían indetenibles y serían temidos por
todos (11:25)
Los enemigos que nos atacan a lo largo de nuestra vida son
innumerables. Pero la victoria está asegurada. Dios promete darnos el
poder para conquistar a todos los enemigos que nos confrontan y
atacan, para que podamos caminar triunfalmente como conquistadores a
lo largo de nuestra vida. Hay sólo una condición: obediencia a Dios.
Guardar Sus mandamientos, una vida victoriosa es posible, porque
somos más que vencedores por medio de Aquel que nos amó (Romanos
8:37-39; 16:20; Juan 16:33;; 1 Corintios 10:13; Santiago 1:2,5,12;
4:7; 2 Pedro 2:9; 1 Juan 5:4-5; Apocalipsis 3:21; Salmo 44:5)
9.- CONOCER LAS CONSECUENCIAS DE TUS DECISIONES (11:26-32)
Los israelitas estaban en la encrucijada de sus vidas. Tenían que
tomar una decisión muy importante. Lo que decidieran determinaría su
destino eterno en la tierra prometida por Dios. Moisés sabía esto.
Por consiguiente los retó: conozcan las consecuencias de sus
decisiones, de aquí en adelante serán benditos o malditos.
9.1.- Notemos los hechos y la opción declarada por Moisés
(11:26-28)
Una bendición y una maldición está puesta delante de ti. Estás parado
en la encrucijada de la vida, obligado a escoger qué camino tomar.
Está el camino de la bendición, pero también está el camino de la
maldición. Serás bendito si obedeces los mandamientos de Dios. Pero
también aseguró, serás maldito si desobedeces los mandamientos de
Dios. Si permites que tus amigos y vecinos sean un obstáculo para
ti, serás maldito. Si dejas que el pecado te seduzca, serás maldito.
Si reapartas de los caminos del SEÑOR, serás maldito. Si sigues
dioses falsos o cultos falsos, serás maldito. Ningún mandamiento de
Dios debe ser quebrantado. Apartarse de Dios no será tolerado.
Debemos enfrentar el hecho: estamos en la encrucijada de la vida.
Debemos tomar la decisión más importante de nuestra vida: si seremos
benditos o malditos.
9.2.- Moisés encomendó a los israelitas una ceremonia para
proclamar las bendiciones y maldiciones (11:29-30)
Debían hacerlo después que entraran en la tierra prometida. Moisés no
estaría presente para la ceremonia. Su cargo sería llevado a cabo por
Josué. La ceremonia tendría lugar en dos montañas, el Monte Gerizim y
Monte Ebal. Las bendiciones serían proclamadas en la cima del Monte
Gerizim y las maldiciones desde el Monte Ebal (11:29-30)
9.3.- Moisés estimuló al pueblo (11:31)
Declaró: están a punto de entrar en la tierra prometida. Cruzarán el
Jordán y poseerán la tierra. El SEÑOR va a darles la herencia que ha
prometido.
9.4.- Moisés dio un encargo final al pueblo:
Después de conquistar la tierra prometida, asegúrense de escapar de
las maldiciones de la desobediencia. La forma de escapar a las
maldiciones es obedecer todas las leyes y mandamientos de Dios
(11:32) La obediencia es el requisito de Dios. Dios exige este acto
de Su parte. Empeña tu obediencia a Dios (1 Juan 3:23; Marcos 9:23;
Juan 3:16; 6:35; 12:46; 13:34-35; Romanos 10:13; Santiago 1:25;
Apocalipsis 22:14; Exodo 19:5; Deuteronomio 5:29)
La persona que desobedece a Dios será maldecida (Efesios 5:6; 2
Tesalonicenses 1:7-9; Hebreos 2:2-3; Deuteronomio 11:28; 1 Samuel
12:15)
CONCLUSION: Estamos en el deber de escoger lo que más nos convenga a
cada uno. No debemos dejarnos influenciar por los demás que no
quieren conocer o seguir a Dios, pues cada uno dará a Dios cuenta de
sí (Romanos 14:12; Amós 4:12) Estamos en un momento de nuestra vida
cuando debemos tomar una decisión seria acerca de nuestro destino
eterno. Si no conoces al Señor como tu Salvador debes reconocerlo
ahora mismo, pues hoy es el día aceptable, hoy es el momento de
salvación para ti (2 Corintios 6:2) ¿Cuál será tu respuesta? Dios
te guíe en esta hora al tomar la decisión más importante de tu vida.
Bendiciones !!!
Pastor Jorge Vaca
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